lam¿Qué sabes de cordillera
FAsi tú naciste tan SOLlejos?
hay que conocer la FApiedra
que corona al ventisSOLquero
hay que DOrecorrer calamllando
los aFAtajos del siSIb lamlencio
y corSOLtar por las orillas
de los FAlagos cumbrereños
mi paSOLdre anduvo su vida
por enSIbtre piedras y celamrros.
La viuda blanca en su grupa
la maldición del arriero
llevó a mi viejo esa noche
a robar ganado ajeno
junto al paso de Atacalco
a la entrada del invierno
le preguntaron a golpes
y el respondió con silencio
los guardias cordilleranos
clavaron su cruz al viento.
Los Ángeles, Santa Fe
fueron nombres del infierno
hasta mi casa llegaba
la ley buscando al cuatrero
mi madre escondio la cara
cuando él no volvió del cerro
y arriba en la cordillera
la noche entraba en sus huesos
él que fue tan hombre y solo
llevó la muerte en su arreo.
Nosotros cruzamos hoy
con un rebaño del bueno
arriba en la corillera
no nos vio cruzar ni el viento
con qué orgullo me querría
si ahora llegara a saberlo
pero el viento no más sabe
donde se durmió mi viejo
con su pena de hombre pobre
y dos balas en el pecho.