Patricio Manns, Horacio Salinas
rem7/9Vino a nadar la playa entre mis rocas,
el mar me ha contemplado ola tras mid7ola,
el barco ha timoneado mi carcasa
y escucha mi ruLA7mor la cararem7/9cola.
El calor se despoja de mi lana,
la oveja me trasquila en cada estío,
mi padre bebe de mi vino brusco
y mi madre se cuelga de mi avío.
SOLUn caballo y su espuela me carem7/9balgan,
SOLun camino me pisa diariarem7/9mente,
mid7los zapatos del polvo me han horem7/9llado
MIby el sol me consiLA7dera un inclerem7/9mente.
La tierra ha preparado mi piel llana,
el arado me surca embravecido,
el trigo ha dispersado mis semillas
y el pan con diente claro me ha mordido.
SOLUn caballo y su espuela me carem7/9balgan,
SOLun camino me pisa diariarem7/9mente,
mid7los zapatos del polvo me han horem7/9llado
MIby el sol me consiLA7dera un incleSIbmente
DOque quema con mid7sus LA7rayos a la rem7/9gente.
El frío hace un chamanto con mi sangre,
la boca de un aullido me proclama,
la casa que me habita no me barre
y sobre mi extensión duerme una cama.
La puerta me golpea en busca de alguien,
la lágrima me enjuga en dos pañuelos,
un espejo se mira en mis ultrajes
y hay un libro que lee en mi desvelo.
La luna me confunde con su abrigo
el malhechor comenta mi mal paso,
un país me ha buscado sobre el mapa
y no ha encontrado nunca el menor trazo
y esa herida me venda la amargura
DOy la muerta se mid7duerme enLA7tre mis rem7/9brazos.